La sustituta
Junio 11th, 2008 by Marlene K.Trasparente, se levanta y se refleja en la taza de café, más caliente que la cama y negra como sus sueños.
En el trabajo, dibuja contra el cristal del escaparate todas las vidas posibles.
Se mata a pesas en el gimnasio, hasta chorrear su penúltima gana. La última, la sentencia con comida picante o vino. Vuelve a casa exhausta, escuchando, a todo volumen, algún poeta de estos, que te dan una canción y te arrancan el alma. Por la noche se menea inquieta por la Kasbah, buscando la inspiración para un nuevo cuento, donde confundir sus esperanzas humeantes con sabor a hierba.
Los fines de semana, con el fin de olvidarse, a veces se viste de sirena, que es menos peligroso de tragarse el polvo de la barra de algún bar.
Yo conocí a la otra, la que estaba antes, no digo fuera la mujer perfecta, pero ella por lo menos tenía cuerpo y sustancia. Pasé con ella alguna noche, la vi desnudar sus asimetrías, sus dibujos. La oí gemir, la vi atreverse a perder el control, la oí gozar. Y yo con ella. Mirándola se le confundía el llanto con la risa, perdida en una especie de éxtasis profana. Me atrevería a decir y son palabras mayores: parecía una mujer feliz.
Esperemos que vuelva a reincorporarse.
Hurgando en la basura
Junio 11th, 2008 by Marlene K.Esto no es lo que parece.
No se trata de un viaje de exploración por los antros más apestosos del alma. No.
Es la historia de dos barrenderos, que como todas las mañanas, elegían al azar una de las tantas bolsas de basura, entre las amontonadas en los contenedores, que tenían que vaciar.
Aquella mañana, la sorpresa no cabía en sus rostros, al abrir la caja del tesoro caída en suerte: una ropa interior masculina con un peculiar y dulce olor a gato, como si del mismísimo traje de “Catman” se tratara, una tabla de picar ajo con una luna negra quemada encima, una botella con un ojo, quizás el tercero de alguien; una cajetilla perteneciente a un vice rey, unos pañuelos de una tal reina, una lata de sueños, una pagina arrancada de un libro con unas palabras: ” Tu no me veías, pero aquel día me sentía hermosa, me fui maullando”.
Todos tenemos algo escondido,
y yo como todos tengo lo mío.
Amor y golosinas sueños perversos,
y Gerard Depardieu diciendo versos.
Amor y golosinas sueños perversos,
y Gerard Depardieu diciendo versos…
P.G.
Ariadna
Junio 9th, 2008 by Marlene K.¿En que oscuro recoveco se habría escondido el Minotauro, que con un solo golpe, tan bien asestado, me había destrozado el pecho? Me desangraba y seguía tejiendo el hilo de mi memoria a lo largo del laberinto.
Cuando ya me quedaba poco, tuve que admitirme que no había otra criatura monstruosa, a parte de la que tenía delante de mí, reflejada en esos pasillos hechos de espejos.
http://es.youtube.com/watch?v=kxUolIV4b7Q
…Alguien me contó que llevaba cien días
encerrada en aquel bar,
pidiendo fuego o alguna pista
que le ayudara a encontrar
la luz dentro del laberinto,
el mapa donde está escondido,
el mar donde arden las promesas,
donde solías naufragar
Besó una copa llena
de cenizás, me miró,
me dio el humo de sus manos,
lo fumé. A cambio yo
le conté que la ciudad
la estaba esperando,
que afuera llovían madreselvas,
que se acercaba el verano,
que qué iba a ser de nosotros
si decidía no venir conmigo,
que saliera a desafiar
al alba y sus asesinos.
Así le hablé.
Ismael Serrano
Que película más mala…
Junio 5th, 2008 by Marlene K.Qué película más mala y no hay ni hoja de reclamación a la salida.
Que mala, de verdad y mira que me habían avisado, que el director no valía más que una moneda de hojalata. Yo, que soy más obstinada que una burra, me empeñé y quise asistir igualmente. Una tragedia de silicona, un dramón de benzodiazepina, un suicido de plexiglás. Lo más interesante fue el ruido de las crujientes fellatios detrás de mí, intercalado al mascullar de jadeantes palomitas.
¿Pero quién me va a devolver el tiempo malgastado?
Mis pobres pestañas persiguiendo por la pantalla esos estúpidos personajes femeninos medio histéricos. La emoción más fuerte que han llegado a transmitirme, ha sido esmerarse en desaparecer de mi visual para siempre.
Sin hablar del medio-hombre creido, en constante busca de su virilidad, dejada algún día en una copa, taza, retrete.
Hubiera preferido de toda la vida una buena XXX a lo bestia, por lo menos hubiera sabido para que estaba allí. No, ni eso, sexo desabrido y postglobalizado.
Incluso si me hubieran regalado una entrada para un comedión de esos… Si esos que los seudos intelectuales con altivez definen para mentes planas, para pobres infelices descerebrados; pues por lo menos me hubiera ido ligera o con ganas de vario tipo.
No, ese pobre inútil, que con impertinencia da clase sobre el séptimo arte, me quitó más de un apetito. En esa lista no incluyo la gana de seguir peleando por principios y finales, aunque repetidos, mientras sean buenos, mejor dicho entretenidos o con-sentidos, como merezco.
En hecho la única escena de la película que me gustó fue al final, cuando la chica sale de la sala indignada, quejándose con voz estridente “Que película más mala y…”
XXX
LONGUE NUITE
Junio 4th, 2008 by Marlene K.
Es como pasear por una larga noche, un escenario preparado, donde van apagando las estrellas una a una. No eres ni siquiera el protagonista principal, sino una simple figura cuya función es entretener el publico un rato.
Te ven reptar en la oscuridad, dando tumbos contra objetos, que te parece reconocer, se oyen risas lejanas .
Todavía queda un diente de luna, alumbrando tu solitaria tarima, crees percibir al fondo una salida, pero no, no es nada más que una falsa fuga circular al otro lado del decorado.
Desde abajo, un vociferar. Te acercas deprisa buscando ayuda. Enseguida, cala la pared invisible que pone cada cual en su sitio y se hace silencio infinito otra vez.
También el planeta de mil y una noches parece desaparecer. Empiezas entonces a percibir un persistente freír entre oreja y oreja, un ruido siempre más ensordecedor, que ahora es un estruendo insoportable. Esa larga noche, tiene el merito de regalarte la crueldad que nunca has tenido. Señores no se pierdan el último acto, la gran pirueta hacía al vacío va por Uds.
C’etait un plaisir …
…petit…mais un plaisir…
Merci
That’s only cabaret!
Vértigo
Junio 2nd, 2008 by Marlene K.Algunos seres tenemos una innata vocación a las alturas, a la apuesta a todo o nada, acostumbrados al vértigo por compañero. Somos incapaces de guardar un soplo de oxigeno, para el momento en que el mareo empezará a aturdirnos, obligados a seguir trepando hacía la cima inexistente.
Cuando empiezas este camino, si te vuelves por un instante hacía el declive, los pasos dados parecen unos solitarios trazos blancos, que el viento se encargará enseguida de hacer desaparecer, borrando cualquier huella familiar.
Sigues entonces subiendo hacía arriba, porque no eres capaz de hacer otro movimiento, sigues hacia la cima de esa enorme montaña, que podría llamarse Annapurna, por ejemplo. No hay ninguna mano que estrechar, el aire se hace más espeso, el respiro se entrecorta. Hasta los amigos han tenido que abandonarte en tu desafío. ¿Quién puede compartir eso contigo? El corazón empieza a latir más lento, sus golpes fuertes y sordos retumban en la soledad. Está empezando a congelarse contigo, allí en la cima del mundo, mientras contempla su sueño blanco morirse. Quizás era el único modo de intentar alcanzarlo.
Invitados
Mayo 26th, 2008 by Marlene K.Decidió avisarla antes, para no desmentirse en su fama de caballero y persona de modales integérrimos.
Después halagarla, como siempre, con una cantidad excesiva de piropos, le comentó si no le importara, que a la cena de aquella noche, asistiera también un colega suyo de toda la vida.
Ella respondió que no, que en absoluto, que todo lo contrario y que incluso ella tenía una invitada especial para aquella velada.
Él se presentó puntual y impecable como siempre con su traje oscuro y la corbata de seda; detrás de él, el invitado.
Querida, te presento mi inseparable compañero: Desprecio.
La anfitriona hizo los honores del caso, les hizo acomodar en el salón, mientras desde la puerta del baño, hacía aparición la otra desconocida protagonista de aquella noche: Ilusión.
Después de un par de aperitivos, los cuatro se sentaron alrededor de la mesa, listos para saborear las exquisiteces preparadas.
La anfitriona se lució en todo momento, para que la noche mantuviese su ritmo, pese a la expresión inapetente del invitado, a alguna que otra salida cínica de Desprecio y a las miradas desvanecidas de su amiga Ilusión, que por cierto tenía una tez siempre más pálida.
A la hora del postre, Desprecio ya visiblemente ebrio, soltaba chistes, que expresaban una mezcla entre pena y disgusto hacía Ilusión.
Cuando la pobre, ya medio mareada, cayó redonda al suelo, el invitado codeando con su colega, se apresuró en inventar una tempestiva excusa para largarse rápidamente.
Mientras anfitriona y invitado se despedían con mil carantoñas, Desprecio, desapercibido, se acercó para concederse el verdadero lujo de aquella noche. Se puso a chupar voluptuosamente un dedito de Ilusión y para terminar su ritual, con una mueca retuerta escupió encima de aquel cuerpo inerte, sin que nadie de los presentes se percatara de su expresión excitada.
Cuando los dos se fueron, la anfitriona acercándose a su querida Ilusión, allí tendida en el suelo, notó que el corazón ya no le latía.
Ahí corazón
Mayo 24th, 2008 by Marlene K.
-Siempre ha destacado por ser una chica de muy buen corazón.
Los dos convinieron, mientras él colocaba distraídamente los platos en la mesa y ella daba el último toque a aquel guiso palpitante.
- Un poco vulgar, pero con un corazón exquisito, insistió ella.
Él asintió con una mirada ausente, que parecía casi nostálgica.
-Por favor cariño dime a que sabe ese último latido. Sabes que me gusta lucirme cocinando para ti.
Sonrió fríamente, le sirvió y saboreó su primer bocado.
Sol_Edad
Mayo 22nd, 2008 by Marlene K.Un modesto homenaje al maestro Robert Rauschenberg, que muy pronto se muriose…
Ahora, es Sol aún. Por cierto, intercalado por varias lunas, algunas de tres cuartos, otras vacías, como las botellas.
Luego, será siempre más Edad. Serán siempre más surcos en la cara y menos mares que surcar. Venus se irá despidiendo poco a poco o se irá disfrazando de titiritera, para sacar provecho de la experiencia de su piel quemada.
El largo historial de desafíos químicos de un cerebro mentiroso, pero sin piedad, dará permiso para confundir tantas puestas de sol en único atardecer. ¿Esa sol_edad que sabor tendrá?
Sabor a “un día me fui”, sabor a “viento”, ese, que siempre suena igual, aunque en otro lugar, sabor a “fotos desteñidas”.
Será probar a recordar tu cara, desafiando mi voluntad, será mentir cínicamente. Será volver a tener ilusión una y otra vez, será soportar la condena a vivir.








